Título: La Tumba de Huma
Autor: Margaret Weis & Tracy Hickman
Título original: Dragons of Winter Night
Saga: Crónicas de la Dragonlance (2/3)
Editorial: Timun Mas (yo tengo una edición de Planeta de Agostini)
Fecha de publicación: 1985
Páginas: 447
Mi puntuación:★★★★☆
Sinopsis:
Ahora todo el mundo sabe
que los esbirros draconianos de Takhisis, la Reina de la Oscuridad, han
vuelto. Todas las naciones se disponen a defender sus hogares, sus
vidas y su libertad. Pero las razas llevan largo tiempo divididas por el
odio y los prejuicios. Los guerreros elfos luchan contra los caballeros
humanos. La guerra parece perdida antes de comenzar. Los compañeros se
ven separados por el conflicto, viviendo distintas aventuras. Pasará una
estación completa antes de que vuelvan a reunirse, si es que lo
consiguen. Bajo el pálido sol invernal, un caballero caído en desgracia,
una doncella elfa mimada y un kender algo chiflado ven cómo se acercan
las tinieblas.
Nadie diría que fueron unos héroes.
Y ellos, menos que nadie.
Nadie diría que fueron unos héroes.
Y ellos, menos que nadie.
Opinión personal:
¡Fantasía fantástica! ¡Fantástica fantasía!
Sumergirme entre las páginas de este libro ha sido como arroparme con una mantita de esas muy, muy suaves en un día de frío y tormenta. Ñoñerismos a un lado... ¿Por qué no leo más historias así? ¿Por qué tardé prácticamente un año en ponerme con el segundo libro de las Crónicas de la Dragonlance? No lo entiendo.
Me ha gustado muchísimo, es cierto que en algún momento de la historia iba con la liebre saltando por ciertos detalles que me recordaban a ese libro que es Biblia y Códice de mi fe (¡Adorado sea Tolkien!), pero me los tomo como homenajes a John Ronald Reuel.
Sumergirme entre las páginas de este libro ha sido como arroparme con una mantita de esas muy, muy suaves en un día de frío y tormenta. Ñoñerismos a un lado... ¿Por qué no leo más historias así? ¿Por qué tardé prácticamente un año en ponerme con el segundo libro de las Crónicas de la Dragonlance? No lo entiendo.
Me ha gustado muchísimo, es cierto que en algún momento de la historia iba con la liebre saltando por ciertos detalles que me recordaban a ese libro que es Biblia y Códice de mi fe (¡Adorado sea Tolkien!), pero me los tomo como homenajes a John Ronald Reuel.
